La iglesia de San Dionisio reabrirá al culto a principios del próximo
mes de marzo, toda vez que las obras de rehabilitación que se han
venido acometiendo en los últimos años están ya prácticamente
finalizadas. En concreto, los obreros ultiman ya el pulimentado de la
solería, por lo que se dan por finalizados los trabajos consistentes en
la instalación de la nueva canalización subterránea que permitirán que
el templo estrene iluminación y megafonía.
De este modo, se espera que las obras concluyan de manera definitiva
antes de que finalice el presente mes de enero, lo que permitiría que
en febrero se acometieran los necesarios trabajos de limpieza después
de seis años de obras casi ininterrumpidas. Se estima que la limpieza
se prolongaría por espacio de unas tres o cuatro semanas, lo que
permitiría reabrir el templo al culto a principios de marzo,
coincidiendo precisamente con el décimo aniversario del fallecimiento
de Luis Bellido Salguero, que durante varias décadas fue párroco de San
Dionisio.
Las obras que se han ejecutado hasta ahora fueron divididas en tres
fases, elevándose la aportación municipal a 889.000 euros. En la
primera fase se procedió a la restauración de la espadaña del
campanario, mientras que en una segunda se ha consolidado parcialmente
la iglesia, cuya estabilidad está ya garantizada.
La tercera y última fase incluye la restauración de la sillería de
columnas y pilastras, la restauración de la fachada principal, la
sustitución de la solería interior y la renovación de las instalaciones
eléctricas de la megafonía e iluminación y limpieza del retablo y otras
obras de arte. El presupuesto de estos últimos trabajos asciende a
250.000 euros, incluidos en la inversión ya antes referida.
Estas actuaciones se enmarcan en el convenio suscrito entre el
Ayuntamiento y la Diócesis para la conservación del patrimonio, que
obliga a cada entidad a aportar el 50 por ciento del total
presupuestado para la ejecución de cada proyecto.
primeros beneficios
La Hermandad del Mayor Dolor espera como agua de mayo la reapertura al
culto del templo, toda vez que su cierre, en septiembre de 2006, forzó
su traslado provisional a la Santa Iglesia Catedral. Es por este motivo
por el cual los miembros de esta cofradía se han ofrecido ya para
participar de manera activa en las labores de limpieza que darán
comienzo el próximo mes de febrero.
El objetivo, como no podía ser de otra manera, es acelerar en la medida
de lo posible estos trabajos para que las imágenes titulares puedan ser
trasladadas a San Dionisio con tiempo suficiente para celebrar los
cultos cuaresmales.
A este respecto, el hermano mayor, Francisco Rivelott, reconoce que a
la cofradía le beneficia el hecho de celebrar sus cultos justo antes
del inicio de la Semana Santa. En concreto, el septenario debe dar
comienzo el 20 de marzo, mientras que el besamanos de la Virgen del
Mayor Dolor se celebrará el viernes 26, por lo que en principio no debe
haber problemas para que la hermandad pueda celebrar estos cultos en su
sede canónica siete años después de que lo hiciera por última vez.
La Hermandad del Mayor Dolor se ha puesto ya en contacto con el Consejo
Local de la Unión de Hermandades para que no cierre aún los horarios e
itinerarios del Jueves Santo, en el convencimiento de que la cofradía
podrá salir a la calle desde San Dionisio y no desde la Catedral, como
ha venido siendo habitual en los últimos años. Será la primera vez que
lo haga desde que se modificara la Carrera Oficial, que anteriormente
incluía el entorno de la iglesia de San Dionisio.
Informa: Jerez Información