Monseñor Mazuelos se dirigió ayer a los cofrades
jerezanos valorando que las hermandades «son muy necesarias en medio de
un mundo de tanta secularización». El obispo señaló que son «una gran
cosa para mostrar la grandeza del misterio, las cofradías enseñan a los
niños desde pequeños a entrar en el misterio».
Felicitó a las cofradías por su actividad y porque «se
ha posicionado claramente en la defensa de la vida». De este modo, el
pastor, que recordó conocer las hermandades desde su devoción personal,
haber vestido túnica nazarena y ser en su día costalero en Osuna y
director espiritual, calificó el aborto como «racismo genético».
Sin embargo, invitó a los cofrades a «estar alerta ante
los nuevos tiempos que corren». Se refirió al sentimentalismo al que
pueden reducirse los valores de la piedad popular ya que «para colmo
nos encontramos con unas nuevas generaciones que creen que todo se
mueve superficialmente. Insistió en la importancia de la formación e
invitó a «utilizar nuestras imágenes y enseres para profundizar en la
Palabra de Dios». Del mismo modo, mencionó la importancia de la
eclesialidad («no somos iglesia paralela» y recordó a los cofrades que
«no somos ONGs».
Recordó la existencia de la Normativa Diocesana para
Hermandades y Cofradías de la que dijo «no es para fiscalizaros,
¿porqué existe el Código de Derecho Canónico?». «Las normas son
necesarias, son expresión de la comunión y están hechas con el mayor
cariño, os pido que no las veáis como atentado a la libertad».
También advirtió de la necesidad de prevenir el
relativismo. Por ello pidió precaución a la hora de solicitar salidas
extraordinarias, procesiones de carácter especial y conmemorativo de
las que estos días hay diversas convocadas. De similar modo se refirió
a las peticiones de coronaciones canónicas de imágenes de la Virgen.
Nos podemos inventar razones para sacar a nuestras
imágenes extraordinariamente pero incluso en ello hemos de aplicar la
Palabra de Dios: «Si llueve sabemos que es el Señor el que maneja el
tiempo y quedarnos sin verlo en la calle no debe mover a buscar
cualquier excusa para salir», dijo ayer sábado señalando también que
«las coronaciones pueden desprestigiarse si pierden su carácter
extraordinario».
Presentó, del mismo modo, a los miembros de la
Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías como seglares
comprometidos que «nunca dan un paso sin consultármelo y sin mi
permiso». «Yo despacho con ellos permanentemente y el último
responsable de sus decisiones soy yo» añadió antes de referir
diferentes aspectos importantes que tienen que ver con la labor de este
órgano.
Señaló el obispo, al respecto, que son importantes los
cabildos de cuentas, que «la Iglesia es muy cuidadosa al respecto de
temas de dinero porque todos somos débiles, todos llevamos los genes de
Adán». Añadió que «el Obispado no quiere ser Hacienda para las
hermandades pero si tenemos este salón, esta luz, estos gastos... se
necesita un mantenimiento».
Informa: La Voz Digital