Fue hace doce meses, pero parece que fue ayer. Con tanto gusto
realizaron su Vía Crucis la hermandad de la Clemencia el año pasado,
que es imposible evitar las comparaciones para el actual. La Lanzada
tiene ante sí el reto de conseguir que el ejercicio piadoso de las
catorce estaciones de la pasión y muerte de Jesucristo se convierta en
el primer acto cofrade multitudinario de la Cuaresma, besamanos y
besapiés al margen.
La solemnidad y la elegancia están más que aseguradas con la
hermandad del Jueves Santo, que ha demostrado desde su fundación el
interés por la estética más cuida y fundamentada posible. Todo el altar
de insignias de la hermandad es una joya, así como el paso de salida de
la hermandad, donde el Señor apenas se percibe entre la multitud de
figuras que lo acompañan.
Es posible que por esto, y por las grandes novedades que llevan
años ejecutando en su cortejo y en su paso de misterio, no hayamos
nunca reparado que nos encontramos sin duda alguna ante uno de los
mejores crucificados que se pasean por Jerez en Semana Santa.
Por ello, mañana lunes tenemos la posibilidad de analizar con todo
detalle la belleza del crucificado del Jueves Santo, sin perdernos en
superficialidades que nos impidan abstraernos de lo esencial. Todo, en
un recorrido espectacular por las calles más antiguas de Jerez, camino
de una Catedral que se vestirá de gala para acoger el Vía Crucis de la
Unión de Hermandades.
El Vía-Crucis
Esa elegancia y recogimiento está asegurado gracias al
carácter penitencial de la cofradía, como a la propia estructura del
Vía Crucis, que desde hace unos años se desarrolla acertadamente de
manera íntegra en la Santa Iglesia Catedral. Si solemne es el acto en
sí, la presencia de la Coral Catedralicia, con Ángel Hortas al frente,
asegura una vez más la espectacularidad y recogimiento de un acto tan
importante.
Catorce hermandades llevarán sus respectivas cruces de guía hasta
la Catedral, en un acto que no contará con la presencia del
administrador apostólico de la diócesis, Juan del Río Martín, por lo
que la reflexión inicial estará a cargo del deán de la Catedral, y la
final por Juan Jacinto del Castillo, asistente eclesiástico para las
hermandades y cofradías.
El Vía Crucis tendrá una duración aproximada de una hora dentro de
la Catedral, y dará comienzo a las 20,30h. La hermandad saldrá de la
Basílica del Carmen Coronada una hora antes, y realizará el siguiente
itinerario: Carmen, Sedería, Chapinería, Plaza Asunción, Letrados,
Plaza Vargas, Pozuelo, Plaza Monti, Manuel María González, De la Rosa,
Plaza de la Encarnación y Reducto.
La recogía está prevista para las once menos cuarto de la noche, y
volverán de la Catedral por Reducto, Aire, Visitación, Santa Isabel,
José Luis Díez, Plaza Domecq, Barranco, Curtidores, Plaza Peones,
Carpintería Baja y Plaza del Carmen.
Informa: La Voz Digital