Se la juega David Calleja, y se la
juega la hermandad de la Exaltación, que ha confiado en este bordador
para remozar gran parte del patrimonio de la cofradía. En concreto, un
grupo de hermanos regalará a María Santísima de la Concepción Coronada
una saya, la del cincuentenario (y que pueden ver en la imagen), se
retocará y enriquecerá la de Cachero, se hará un nuevo guión de la
hermandad así como un lábaro sacramental...
Y
todo esto, de los dedales de Calleja. Bien haría en acertar, porque si
no, la colleja será de las de época... Si no, al tiempo.
Por Pepe Vegazo